Lunes

Aquella mañana estaba más lejos del presente que nunca. Las imágenes de su cabeza se superponían a la realidad como si tuviese una pantalla de cine semitransparente delante de sus ojos. El mundo real era tan solo una imagen vaga de mala calidad que se reproducía sin sonido ni color detrás de las imágenes de sus recuerdos. Cada fotograma era tan preciso en sus detalles como el bisturí mas afilado. Revisando los detalles de cada escena, los mas dolorosos eran siempre los que se hallaban en primer plano. La selectiva aleatoriedad de una mente derrumbada puede ser capaz de, sultilmente, aplicar la más cruel de las torturas. Puede ser capaz de hacerlo de un modo tan fluido que resulte imposible distinguir entre sus delirios autodestructivos y los pensamientos cotidianos. Viendo el mundo a través de ese filtro y con un peso sobre los hombros superior al de su propio cuerpo se dispuso a comenzar el día.

Accionó el interruptor y todas las luces del bar se encendieron. Las máquinas tragaperras comenzaron a ofrecer su festival de luces y colores diseñados con precisión para atrapar a las  almas perdidas como si se tratase de cantos de sirena ultramodernos. Bajó al suelo todos los taburetes. Después, como cada mañana desde hacía veinticinco años, pasó un trapo con lejía por toda la barra.

Las imágenes de los recuerdos volvieron a dolerle un poco por encima de lo estrictamente necesario justo cuando accionó el cierre mecánico de la puerta, simplemente se frotó los ojos e intentó enviar el recuerdo a otro plano mas profundo. Sabía perfectamente que era tan inútil como intentar sumergir un balón en una piscina. Sabía que la imagen volvería más tarde pero así conseguía un poco de tiempo. Ocupó su lugar de la barra y comenzó a preparar la cafetera. El primer cliente del día no tardó en aparecer por la puerta.

     Dejó de colocar los platos del café y se dio la vuelta. Con la mejor de sus sonrisas dijo con voz nítida y contundente

-¿Buenos días! ¿Que desea tomar?

Mama Tierra

     Viviendo bajo el aire que respiras
Hay un mundo que no puedes ver
  Latiendo desde el sol que te ilumina
Hasta debajo de tu propia piel
    Curando con paciencia sus heridas
Nos vuelve a dar la vida una vez mas
     Nos da como regalo un nuevo día
Nosotros como pago…
Le hacemos otra herida mas
Mama tierra deja de llorar…
     Usando por frontera el horizonte
Teniendo como llanto un huracán
     La pacha mama calcula su deuda
Y no hay moneda con la que pagar
Tanta vanidad…
Nosotros como pago…
Le hacemos otra herida mas…
Mama tierra deja de llorar…

(Soy el viento furioso 

Que arranca cornisas

Y al tiempo la brisa
Que Acuna tu pelo
Soy nieto soy hijo soy padre
Y algún día abuelo
Soy nadie y soy raza
La maza y la pluma
Soy duna en el desierto
Y en el mar soy espuma
Se turnan la luna y el sol
Para darme la luz y el calor
Que hacen falta
Pa pintar de nieve
Las cumbres más altas
Los ríos me muestran
Los nuevos caminos
La lluvia me encuentra
Y yo a mi destino
Caminos de tierra
Que forman mi piel
De mis hijas las plantas
Tu sacas papel
De tus hijos yo solo
Consigo agresiones
Petróleo en mis aguas
Y azufre quemando
Mis verdes pulmones
   La pacha mama vive del aire
Que tu desechas al respirar
    Las tierra llora en silencio
Por cada mancha nueva en el mar
Y es que no puedo mas
Me esta matando esta suciedad
Y es que no puedo mas
El aire pesa como alquitrán
Y la lluvia tan acida
esta corrompiendo hasta el alma
De la humanidad
Y el dinero cuchillo certero que esta desangrando sin freno
Al reino animal…
  Aunque tus propios hijos
Sean tu eterna condena
Y el agua se seque en tus venas…
     Mama tierra deja de llorar…

Hambre y primavera

17810204

Lo encontraron al atardecer
Con los ojos blancos de mirar la luna
Y la boca abierta como un pez
Mil promesas aún por desaparecer
Y una piedra por pulmón respira el aire
Infectado de miseria y fé

Un adiós sutil sin pronunciar
Una imagen congelada en blanco y negro
Para imitar la realidad
Una coma haciendo de punto final
Y las páginas de un libro nuevo en blanco
Arrancadas antes de empezar

Y por tus venas
Corre ya cualquier veneno menos sangre.
Que hasta el hambre se convierte en primavera
Cuando el silencio
Se abre paso entre los poros de tu cuerpo
Y la vida se convierte en una rueda
Que va girando…
Y no te espera…

El destino se lo fue a encontrar
En su torre demasiado alta al viento
Con los cimientos de cristal
Mucho antes de llegar a imaginar
para darte con tus sueños contra el suelo
Antes tienes que saber soñar

Y por tus venas
Corre ya cualquier veneno menos sangre
Que hasta el aire forma parte de la pena
Cuando el silencio
Se hace el dueño de tu alma y tus recuerdos.
Y la vida se convierte en una rueda
Que a girando …
Y no te espera…

Y no te espera…

Mil tormentas

     Dime tu duende del cielo
Por que tanto he de sufrir?
Dime tu dueño del tiempo
Por que mi aliento es para ella?
     Dime luna bella
A quien mi vida he de entregar?
Al amor, A la utopía
O a la triste melodía
De sus pasos al andar
     Cuéntame tu amor de madrugada
Tú que desatabas mil tormentas
Con tan solo una mirada
     Por que está todo tan oscuro?
Por que no escucho tu llamada?
Por que esta poesía?
Sin ti no es la misma
Sin tu voz no es todo
Sino nada…